Ya no hay ganas de seguir el show...

Hasta aquí llegó el ritual
de enfados y canibalismo estúpido.
Son demasiadas horas en vela
y nada que decir.

Descansamos nuestra espalda

en las persianas bien cerradas,
tú y yo anémicos
y a cada parpadeo calmado
intentamos dormir.

Terapias mal llevadas sin nadie

que mediara por dos histéricos,
mis gritos envasados al vacío
reventaron al fin.

Ya no hay ganas de seguir el show,

ni de continuar fingiendo,
sólo quiero ser espectador,
relax, entertainment.

Me pregunto quién pensó el guión,

debe estar bastante enfermo,
fue el estreno de un gran director,
le caerán mil premios.

Y al subir al taxi

mis palabras son vapor de cristal
y me dejo el alma
cuando escribo en la ventana:
"que sea cierto el jamás".
¡Oh, cállate!

Y ahora relájate,

ella lo lleva bien,
está aliviada, ¿ves?,
todo ha acabado bien.

Te dice: fíjate,

mira mis manos, ¿ves?,
no pesan nada, ¿ves?,
están flotando ¿ves?.

Putas ganas de seguir el show

ni de continuar mintiendo
y en un travelling algo veloz
sale un "fin" en negro.

Me pregunto quién pensó el guión,

debe estar bastante enfermo,
fue el estreno de un gran director,
le caerán mil premios.

Y a medias del viaje,

callo a gritos
que no quieras bajar.

Y pierdo la conciencia

cuando escucho como dices:
"que sea cierto el jamás".
¡Oh, muérete!

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