Sueños amargos (1)

Y allí estaba ella, con esa sonrisa que conseguía evadirme de todos los problemas... 
su mirada, esos ojos castaños, que tanta tranquilidad me inspiraban...
 Y ahí estaba yo, como un imbécil, esperando a una señal para decirte cuanto te quería.
Jamás pude entender porque no me quisiste como yo lo hacía. 
¿Que necesitabas? Si me lo hubieras pedido, habria ido contigo hasta el fin del mundo.
Si me lo hubieras pedido, te habria llevado a sitios que jamás podrías haber imaginado.
¿Porque no me lo pediste?
Siempre me tubiste a tus pies. Siempre esperando. Siempre esperando...
No he podido olvidarte. Incluso después de haber llorado durante tantas noches, sigo deseandote como el primer día.
¿Porque no me lo pides?
Sabes que por ti daría mi vida, aún sabiendo que tu por mi no sientes nada...
aún sabiendo, que para ti, soy otro más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario