"·¿No es sorprendente cómo una persona que, una vez fue sólo un extraño, de repente, significa todo para ti?·"
¿Por qué a menudo necesitamos que nos abracen? ¿Por sentirnos solos, o desamparados?
Yo creo que es por qué, mientras estamos en el vientre de nuestra madre, nos acompañan durante nueve meses los latidos de su corazón. Unos latidos tranquilizantes, que hacen de calmante para el pequeño bebé.
Al nacer, y durante aproximadamente un año, tenemos a nuestra madre, siempre atenta a nuestras necesidades, que nos mece en su pecho cuando lloramos, sea por hambre, sed, sueño, o cualquier otra razón.
Durante los siguientes años, nuestros padres, nos empiezan a descubrir el mundo... un mundo de sonido, belleza, cosas por descubir... cosas que descubriremos a su lado.
Durante tu infancia, ya alejándote de la seguridad materna que tenías al nacer, te enseñan a vivir solo, a ser sociable, a saber compartir con los demás... pero no nos enseñan a querer.
Por eso, en mi opinión, durante la adolesencia, empezamos a sentir la necesidad de compartir nuestra vida con alguien, una persona que nos hace sentir especial, pero, muchas veces, no la encontramos. Durante un tiempo, nos sentimos abandonados, rechazados, incluso ignorados, y, en ese momento... todo el mundo necesita un abrazo. Una persona que te transmita todo el amor que, durante un tiempo, no has conseguido recibir. Una muestra de sinceridad, de apoyo, incluso de ánimo, que te anima a seguir adelante...
Yo creo que los abrazos deberían darse más amenudo... sin motivo, simplemente como muestra de que tienes en cuenta a esa persona...
Yo, hoy, necesito un abrazo...
¿Y tú?
Un fuerte abrazo para todos los que leais esto.
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